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Migración igual a desarrollo, un mito

Última modificación 19/04/2010 18:05
por luisg

Miles de agentes gubernamentales, cientos de organismos civiles y no pocos políticos viven de alimentar la idea de que el dinero de los migrantes será el “motor” de las economías de los lugares que dejaron. Para los autores de un interesante texto, esta postura “carece de sustento teórico y empírico, puesto que, entre otras limitaciones, ignora las causas del éxodo de millones de trabajadores del mundo que se han visto forzados a buscar el sustento familiar en lo países desarrollados; hace tabla rasa de las contribuciones de los inmigrantes al crecimiento de las economías receptoras, y encubre las múltiples transferencias y costos, materiales y humanos, que la migración significa para los países emisores, con el agravante de que estas pérdidas no son compensadas por el flujo de remesas”

En sus “Seis tesis para desmitificar el nexo entre migración y desarrollo”, los investigadores Raúl Delgado Wise, Humberto Márquez Covarrubias y Héctor Rodríguez Ramírez, proponen “una visión integral del fenómeno a partir de seis tesis que, a la vez que tienen el cometido de desmitificar la visión convencional, develan aspectos clave del proceso de reestructuración capitalista neoliberal impulsado en las últimas tres décadas y media a nivel mundial”.

El análisis se centra en el caso México-Estados Unidos, que para los autores resulta “paradigmático para demostrar el cúmulo de pérdidas socioeconómicas para los países exportadores de fuerza de trabajo y los enormes beneficios para los países importadores de trabajadores”.

Algunas de las ideas que los autores plantean son las siguientes:

“Haciendo abstracción del contexto de reestructuración económica y precarización laboral en el que se inscribe la dinámica migratoria contemporánea, el debate dominante sobre el nexo entre migración y desarrollo parte de una creencia, elevada al estatuto de mito o mantra: la migración contribuye al desarrollo de los lugares y países de origen. Entre los supuestos que alimentan esta visión, destaca:1) la migración es fuente del desarrollo para el país expulsor, donde los migrantes son el agente y las remesas, el motor o palanca; 2) la migración adquiere una dinámica propia, autogenerada, que no reconoce causas estructurales; 3) la migración representa una carga y las remesas una fuga de recursos para el país receptor; 4) los migrantes son responsables del deterioro laboral y de la calidad de vida en la sociedad receptora, y 5) la migración deviene en una estrategia de combate a la pobreza que reviste de poder económico a los pobres.

“Esta concepción, aparte de unilateral y sesgada, es un contrasentido, porque son precisamente las condiciones de subdesarrollo, y en particular los procesos de reestructuración neoliberal, que profundizan el subdesarrollo y acrecientan las asimetrías Norte-Sur, los que precipitan la expulsión laboral y nutren la nueva dinámica migratoria. Desde una perspectiva crítica, es posible advertir que esta concepción deviene en una distorsión de la realidad, pues tiene el cometido de crear la ilusión de que los migrantes y las remesas (concebidas como un caudal inagotable de recursos monetarios) pueden y deben contribuir al desarrollo de los países de origen.

“Para desmitificar esa visión ideológica, es menester evidenciar las relaciones cruciales que oculta: las causas estructurales de las migraciones, la contribución de los migrantes a la economía y sociedad receptora y las formas de transferencia económica, social y poblacional de los países emisores hacia los receptores que implica la migración internacional. A nivel de las causas es imprescindible advertir la estrategia de expansión capitalista basada en el abaratamiento, precarización y exportación de fuerza de trabajo de distintos ámbitos de la periferia, así como de los países de ex socialistas. Es decir, se trata de un movimiento simultáneo de desarticulación y exclusión económica en la periferia y, al mismo tiempo, de reinserción asimétrica y subordinada a la órbita de los países centrales.

“Para desentrañar empíricamente la relación entre desarrollo y migración recurrimos al caso del sistema migratorio conformado entre México y Estados Unidos, por ser altamente representativo del fenómeno que analizamos. Por un lado, Estados Unidos además de figurar como la principal potencia capitalista y encabezar la referida estrategia de reestructuración, es el principal receptor de migrantes y emisor de remesas del mundo”.

El texto completo se puede leer en la revista Migración y desarrollo, número 12, en el sitio: www.migracionydesarrollo.org


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