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La dimensión de la lucha promigrante

Última modificación 20/05/2010 22:15
por luisg

“Declarar a los grupos xenófobos y racistas, junto con sus aliados, como los peores enemigos del bienestar de Estados Unidos, como los promotores del atraso social y económico”, es una de las propuestas del autor, entre varias tareas que sugiere para el vasto movimiento migrante en Estados Unidos. El autor también plantea que México debe negarse a continuar tratados o acuerdos bilaterales con EU, amen de realizar una reforma migratoria que le dé autoridad frente al vecino

Por: Primitivo Rodríguez Oceguera*

De manera similar a la reacción que provocó la Ley Sensenbrenner en 2006, la SB 1070 ha generado protestas y movilizaciones en Arizona (AZ) y en otros estados. De igual modo, ha dado lugar a condenas en México, otros países, y en organismos internacionales como la OEA y la ONU. A la vez, organizaciones defensoras de migrantes y derechos civiles preparan acciones contra esa ley ante las Cortes.

Viene el Primero de Mayo y con él las marchas de migrantes y ciudadanas/os que los apoyan. Sin duda estas marchas serán más concurridas después de la aprobación de la SB 1070. Los propósitos compartidos de las marchas serán condenar dicha ley, y demandar que se apruebe este año una reforma migratoria justa. Es posible que esto último suceda como resultado del fuerte debate que ha causado la SB 1070, algunos de cuyos promotores arguyeron que su aprobación era necesaria ante la falta de una reforma migratoria en Washington.

Por lo mismo, la jauría antimigrante que anda suelta en AZ y el resto de Estados Unidos, desplegará como nunca antes su guerra sucia, ilegal, contra indocumentadas/os y contra organizaciones, legisladores, gobernantes y políticos que defiendan la dignidad de las/os migrantes.  

Respuestas a la jauría antimigrante 

La guerra contra los migrantes está declarada, y se agudizará en las semanas y meses por venir.

Entre las respuestas a esa guerra, respuestas que deben ser de ofensiva, de marcar el rumbo y el ritmo, de poner a xenófobos y racistas a la defensiva, estarían las siguientes ya hechas públicas y que tendrán oportunidad de reafirmarse en las marchas del Primero de Mayo:

-Declarar a los grupos xenófobos y racistas, junto con sus aliados, como los peores enemigos del bienestar de Estados Unidos, como los promotores del atraso social y económico.

-Caracterizar a esos grupos como auténticos terroristas por el serio daño que hacen a los derechos civiles establecidos en la Constitución, así como a la convivencia social al promover odio y violencia, incluso contra gobernantes y legisladores del partido republicano que rechazan su fanatismo.             

-Calificar a tales grupos como los descendientes, los clones, de los que denigraron y atacaron a migrantes alemanes, irlandeses, italianos, rusos, polacos y judíos.

-Denunciar a dichos grupos como los continuadores de la segregación, el acoso y la violencia que se ejerció contra las comunidades Afroamericana y México-americana en su lucha por la igualdad.  

-Declarar sus demandas para cerrar con muros la frontera a indocumentados como políticas que favorecen a la delincuencia organizada en el tráfico de migrantes y la trata; como políticas contraproducentes y de alto costo económico para los contribuyentes.

-Luchar junto a trabajadoras/es indocumentados en AZ y otros estados.

-Denunciar y llevar a las Cortes la SB 1070.

-Exigir al gobierno poner fin a redadas, así como a la colaboración de policías con las autoridades migratorias.

-Desarrollar en aulas, centros de trabajo, y medios de comunicación las respuestas a los prejuicios y el rechazo hacia los migrantes.

-Impulsar la aprobación este año de una reforma migratoria justa.  

La unidad necesaria 

Para llevar a cabo planes de acción como los anteriores existen diversas organizaciones. Compartirán objetivos y se diferenciarán en las tácticas o medios para lograrlos. Las diferencias en las tácticas no podrán evitarse, pero bien entendidas, serían benéficas al movimiento pro migrante en su conjunto, particularmente al entender que el enemigo a derrotar está fuera y no dentro.

Al interior del movimiento debe darse la crítica, pero no el ataque ni la descalificación. Habrá en el movimiento posiciones irreductibles, de principio, mas no deberían traducirse en guerra interna,  lo que resultaría contraproducente para quienes más importan: las indocumentadas/os.

Las batallas contra la SB 1070 y similares, contra redadas y deportaciones, contra abuso y racismo, la batalla a favor de la reforma migratoria, son eso, batallas, no el fin de la lucha. Ésta continuará aunque se derrote en Cortes la ley de AZ y se logre una reforma migratoria relativamente buena, pues habrá que seguir promoviendo el aprecio de las trabajadoras/es internacionales e impulsando su adelanto.

Enfrentamos una etapa en extremo crítica, no la guerra final. De ahí que lo que hagamos ahora, nos dará mayor experiencia y poder para lo que sea necesario realizar en el futuro, pase lo que pase con la SB 1070 y con la reforma migratoria.

“Migrante, no hay camino, se hace camino al luchar.”  

Lo que México debería hacer 

El gobierno de Ernesto Zedillo o el de Vicente Fox establecieron el principio de que ningún problema que presente la relación con EUA debe contaminar otras áreas. Parece una política inteligente y práctica. No lo es en términos concretos. Alienta a EUA a golpear duro y en ocasiones tupido, sin que haya respuestas equivalentes de su vecino, supuestamente por su dependencia y la asimetría de poder.

Sin embargo, la dependencia es mutua. Así sea mayor la nuestra, EUA depende de México en renglones estratégicos como seguridad, comercio, recursos naturales y oferta laboral.  Con base en el valioso espacio de negociación que ello ofrece, la asimetría de poder se nivelaría con la aplicación del principio de reciprocidad en la relación de México con EUA: como me tratas te trato.

México puede disminuir o detener la vigencia de tratados y acuerdos bilaterales  para sacar de jugada políticas estadounidenses que dañen los intereses de la nación y la dignidad de sus ciudadanas/os en la Unión Americana.

A fin de cumplir con el TLC o la Iniciativa Mérida, México ha tenido que hacer cambios a leyes constitucionales y ha debido ceder espacios antes reservados a decisiones soberanas. Con todo, no hay reciprocidad al respecto por parte de EUA, que ni siquiera acepta poner mayores controles a la venta de armas, o impedir que el sindicato de los Teamsters cierre el ingreso a transportes de carga mexicanos.

EUA no ha tomado la medida: México patalea y rezonga pero nada más.  

El día que México exija a su vecino observar el principio de reciprocidad, EUA se incomodaría, mas no tendría otra alternativa que aceptarlo, al negarse México a continuar tratados y acuerdos bilaterales o a comprometerse con otros si dicho principio no se aplica. EUA dejaría de vernos y tratarnos como patio trasero, como achichincles.

Por otra parte, la mayor contribución de México al movimiento migrante en EUA sería llevar a cabo su propia reforma migratoria a fin de contar con la autoridad moral que se requiere para defender a sus ciudadanas/os que han emigrado.

Como resultado del férreo control migratorio que estableció EUA en su frontera sur, de una política migratoria que no responde a la demanda de trabajadores/as internacionales, y de las estrategias de seguridad y contra el “terrorismo,” en México se agudizó el abuso gubernamental, civil y de la delincuencia organizada contra migrantes. El territorio nacional se ha convertido en zona de caza contra las/os sin papeles.

Hoy en día México es uno de los países donde más se vulneran los derechos, la integridad física y la propia vida de los migrantes, en especial, de las indocumentadas/os que provienen de Centroamérica.  

Viaje del Presidente a Washington 

Este mes de mayo, el presidente Felipe Calderón hablará ante el Congreso de EUA. Sería muy apropiado que el presidente reconociera en su discurso las graves violaciones a derechos de los migrantes que tienen lugar en México, e informara que presentará este año ante el Congreso de la Unión una iniciativa de reforma migratoria acorde con lo que establece la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, documento internacional que hemos ratificado. De hacer algo así, las referencias que el presidente haga a la ley de AZ y al reconocimiento que merecen las/os migrantes mexicanos, tendrían un impacto positivo en el Capitolio y en la opinión pública estadounidense. De lo contrario, tales  referencias serían contraproducentes.                      

Conclusión 

Las/os migrantes continuarán siendo los mejores defensores de ellas y ellos mismos. Nos corresponde conocer, apreciar, enriquecer y multiplicar sus maneras de protegerse, de ayudarse, de tomar la ofensiva, de salir siempre adelante pese a todo.

Con ellas y ellos, por ellas y ellos, para ellas y ellos, ¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE!

 

*Miembro fundador de la Coalición por los Derechos Políticos de los Mexicanos en el Extranjero.  (27 de abril, 2010). 

 


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