Herramientas Personales
Navegación
 
Acciones de Documento

Arriba, promesas; abajo, redadas. Los límites del amor

Última modificación 04/09/2008 18:16
por luisg

“Siento el amor por todos lados. De pronto, los republicanos y los demócratas adoran a los hispanos. A todos, en general, pero a los votantes latinos en particular”, escribe el influyente periodista mexicano Jorge Ramos Avalos, conductor de Univisión.

Por: Arturo Cano

“Siento el amor por todos lados. De pronto, los republicanos y los demócratas adoran a los hispanos. A todos, en general, pero a los votantes latinos en particular”, escribe el influyente periodista mexicano Jorge Ramos Avalos, conductor de Univisión.

Se refiere, claro, a la disputa de republicanos y demócratas por el voto de los electores de origen latinoamericano. Los demócratas anunciaron ya hace algunos meses que invertirían 20 millones de dólares en atraer el voto hispano. Los republicanos lanzan mensajes en español. Los demócratas lanzan al ruedo a Hillary Clinton, para pedir el voto de los hispanos, pues la mayoría se inclinaba por ellos.

“Nos quieren muchísimo… cada cuatro años”, matiza Ramos.

Pero ese amor tiene límites. Según reportes de prensa, en la plataforma republicana no hay nada que se parezca a una reforma migratoria, pese a que el candidato Jonh McCain fue uno de los promotores de la fracasada legislación. El temor a perder a sus electores más conservadores se expresa ahí, seguramente.

Y pese a que está por todos lados, no es precisamente amor lo que ha tocado, en estos días de fiebre electoral, a una buena parte de migrantes que viven aterrorizados por las redadas en centros de trabajo.

Barack Obama, en su discurso principal durante la Convención Demócrata en Denver, reconoció que el tema migratorio crispa a Estados Unidos.

Y habló de la “promesa americana” que llevó a los inmigrantes a cruzar los mares, aunque hace mucho no lleguen por agua sino a través del calcinante desierto.

Para muchos migrantes actuales, mientras los políticos demócratas y republicanos destilaban miel hacia los latinos influyentes, la “promesa americana” se convertía en grilletes en los tobillos.

Una de ellas se llama paradójicamente Elizabeth Alegría. Es mexicana y tiene 26 años. Tuvo la “suerte” de tener dos hijos, de cuatro y nueve años, porque gracias a eso no se la llevaron presa sino “sólo” le colocaron un grillete en el tobillo, un dispositivo electrónico que indicará a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), donde se encuentra durante todo un mes, al finalizar el cual debe presentarse ante el juez. A su esposo se lo llevaron detenido.

Alegría es una de los 600 migrantes que fueron detenidos en “la mayor redada de la historia”, realizada en la empresa Howard Industries, que fabrica transformadores eléctricos en Laurel, un pequeño pueblo de Misisipi (tan pequeño, que con la redada apañaron a un tercio de la población del lugar). Los detenidos de Laurel son originarios de Brasil, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú y Alemania (¿?). No es sorprendente que 400 de ellos sean mexicanos.

Los migrantes terminaron en la cárcel. ¿Y la empresa? Howard Industries participa, desde 2007, en el programa del gobierno estadunidense llamado E-Verify, que supuestamente permite a los empleadores verificar el estatus legal de sus trabajadores.

Los migrantes fueron fichados: les tomaron fotografías y las huellas digitales, y los llevaron a un centro de detención en el vecino estado de Louisiana.

Algunos reportes de prensa indican que el resto de los trabajadores de la planta aplaudió mientras sus compañeros eran esposados y subidos a una caravana de vehículos. Según la ICE, la redada fue resultado de la denuncia de un trabajador sindicalizado.

Esas mismas imágenes se vieron en mayo pasado en Postville, Iowa, donde unos 400 empleados de una procesadora de carne fueron aprehendidos de manera similar.

Los detenidos en Postville no fueron simplemente deportados, sino que les abrieron proceso por los delitos de robo de identidad y falsificación de documentos, de modo que es probable que muchos de ellos deban pagar penas de cárcel antes de ser enviados de regreso a sus países.

Los latinos son el grupo laboral de mayor crecimiento en Estados Unidos, y no es tampoco novedad que desempeñan los trabajos más riesgosos. Hoy, según un informe del Consejo Nacional de La Raza, los latinos representan 14 por ciento de de la fuerza laboral del vecino del norte (21.6 millones de trabajadores), y al ritmo de crecimiento actual, para el año 2050 uno de cada tres trabajadores en Estados Unidos será latino. El mismo informe señala que los latinos suelen trabajar con los salarios más bajos, y sin planes de salud ni jubilación.

¿Pesadilla en Nueva Orleans?

¿Hasta dónde llega el terror que causan las redadas? Estas significan que las familias son separadas, que los hijos pueden perder a uno de sus padres o los dos.

El miedo es enorme y lleva a situaciones límite. El pasado domingo, la ICE tuvo que asegurar que no realizarían detenciones cuando los habitantes de Nueva Orleans acudieran a los transportes que los alejarían del huracán Gustav, cuando se suponía que el meteoro pegaría en esa todavía lastimada ciudad.

Un vocero de la ICE declaró a los medios que los migrantes no debían tener miedo de evacuar la ciudad porque no serían detenidos. La población hispana ha crecido en Nueva Orleans durante los últimos tres años, debido a la llegada de miles de trabajadores mexicanos que se sumaron a las obras de reconstrucción tras los daños causados por Katrina (se calcula que en Lousiana vive un cuarto de millón de mexicanos).

Con McCain, ni los republicanos

Mientras realizaba la “redada más grande de la historia” en un centro de trabajo, el gobierno de EU dio por finalizado un programa de “autodeportación” o “deportación voluntaria”. Esperaban 30 mil personas y sólo se apuntaron ocho, quizá porque no tenían para el pasaje de vuelta.

Los 12 millones de inmigrantes sin documentos que viven en Eu son un tema clave en las campañas.

Este lunes 1 de septiembre, John McCain perdió terreno, porque su propio partido rechazó la legalización masiva que el candidato había propuesto como senador, así como el otorgamiento de licencias de manejo y los apoyos para estudios universitarios a los indocumentados.

Sí, saben que para ganar necesitan los votos de Florida, Nevada, Colorado, Nuevo México y California. Pero ninguno ha dicho nada de las redadas y los dos están a favor del muro en la frontera. El amor tiene límites.


Copyright © 1996-2017 DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.
Todos los Derechos Reservados.
Derechos de Autor 04-2005-011817321500-203.

Desarrollado por La Jornada

Hecho con Plone