Los autobuses de Los Angeles recuerdan quién lava los platos
Las redadas continúan. La violación de los derechos laborales también. Trabajadoras domésticas de California, apoyadas por organizaciones no gubernamentales, han colocado 300 anuncios en igual número de autobuses para demandar respeto a sus derechos.
Frecuentemente, las empleadas domésticas son despedidas sin que se les paguen los días ya trabajados.
Las redadas, absurdas e inhumanas, no son la única amenaza sobre los trabajadores indocumentados en Estados Unidos. Muchos de ellos también padecen la sistemática violación de sus derechos laborales.
Las trabajadoras domésticas de Los
Angeles, California, han iniciado una campaña colocando carteles en el
transporte público para “recordar a la ciudad y la nación que todos los
trabajadores están protegidos por las mismas leyes sin importar el estado
migratorio”.
Sin importar las amenazas de deportación, las trabajadoras seguirán luchando, afirman, porque cobrar salarios ya devengados.
Las trabajadoras son apoyadas por la Coalición pro Derechos Humanos de Inmigrantes en Los Angeles (CHIRLA) y el Instituto Popular de Educación del Sur de California (IDEPSCA). Más información: www.chirla.org